Quaderns d'Animació i Educació Social   

ESTUDIOS

LOS INICIOS DE LA ASC EN ESPAÑA (1ª parte)

 

Ricard Català Gorgues

 

 

La Animación Sociocultural (ASC) en España, como fenómeno histórico, carece, a día de hoy, de un estudio exhaustivo y bien documentado de la misma. Y menos aún, de un estudio riguroso sobre los propios orígenes de la ASC en nuestro país, desde el que podamos acceder a datos históricos relevantes sobre su génesis y difusión.

Si consultamos la numerosa obra bibliográfica y documental que sobre la ASC se ha publicado en España, desde los años 70, algunas de ellas como resultado de investigaciones y tesis doctorales realizadas al efecto[1], en los capítulos correspondientes a la historia de la ASC nos vamos a encontrar con unos enfoques que, si bien reflejan un ejercicio de aproximación de tipo contextual sobre la ASC, es decir, su acotación en el devenir sociopolítico y cultural; adolecen, por otra parte, de aquellos aspectos más primigenios que conformaron sus primeros pasos.

Tal vez, la forma tan genérica de acometer el análisis histórico tenga algo que ver con esa falta de información más original. Y es que en el tratamiento histórico de la ASC, sobre sus orígenes, evolución y desarrollo, se sigue un patrón común, seguramente extrapolado de la tradición historicista francesa en este campo, eso sí con las variantes propias de nuestra historia política y social.

Primeramente, en cuanto a sus orígenes, a modo de antecedente histórico, la ASC se ha entroncado con las corrientes pedagógicas de la Educación Popular de finales del siglo XIX, pero tomando como referencia principal, en el caso español, la labor educativa y cultural de la Institución Libre de Enseñanza, más en concreto su contribución a través de las Misiones Pedagógicas durante la II República (1931), que han sido consideradas como el mejor exponente de lo que entendemos genuinamente como ASC. Pero también por ese influjo, se incorporan determinadas instituciones promovidas en el franquismo (cátedras ambulantes, tele-clubs…), todas ellas con claras resonancias de aquella labor pedagógica y cultural, pero con la gran diferencia que se realizaban desde el adoctrinamiento propio del régimen y, sobre todo, en un marco de falta de libertades democráticas.

En segundo lugar, admitiendo que la ASC surge en Francia, entre finales de los años 50 y principios de los años 60, su introducción en España se vincula con determinados movimientos asociativos de la Iglesia Católica, incluidos aquellos dedicados a la educación del tiempo libre infantil y juvenil, algo que puede tener cierto fundamento, por la interlocución que bien pudo haber, según testimonios no bien documentados, con determinados movimientos asociativos franceses, también de carácter confesional y vinculados con el sector del tiempo libre (“le loisir”, en francés), que incorporan, en aquel momento, el nuevo concepto de ASC. Menos fundamento tendría la opinión de aquellos que preconizan el papel de difusión de la ASC por parte de los primeros movimientos asociativos de carácter vecinal y sindical en aquellos años.

En tercer lugar, se hace referencia al impulso y difusión de la ASC a través de organismos internacionales como la UNESCO y el Consejo de Europa, respectivamente. En el caso de la UNESCO, será a partir de sus conferencias internacionales, estudios y programas en diversos ámbitos como la educación permanente, la educación extraescolar, la promoción de la juventud y las políticas culturales, en donde la ASC encontrará su propio espacio de reconocimiento y expansión.  En esta misma tesitura, el Consejo de Europa, sobre todo a través del Consejo de Cooperación Cultural, creado en 1962, propiciará políticas de actuación que confluirán con las de la UNESCO, pero también promoverá las suyas propias, incorporando la ASC como uno de sus conceptos más referenciales. Además de todo eso, la ubicación de las sedes de ambos organismos internacionales en ciudades francesas, seguramente haya podido contribuir al influjo de la ASC y su difusión.

De todo este conglomerado histórico, se suscitó nuestro interés por encontrar las vías de introducción de la ASC en España y sus primeros ecos. Por tanto, nuestra frontera cronológica no iría más allá de 1960, si somos consecuentes en admitir, como se ha mencionado con anterioridad, que el surgimiento de la ASC fue en Francia y alrededor de dicho año, corroborado por los propios autores franceses en este campo[2].

Pues bien, hasta ahora la única aportación histórica de mayor interés sobre los inicios de la ASC en España nos la ofreció, en su momento, la autora María Salas, una de las pioneras y divulgadoras de la ASC en nuestro país, testimoniado en diversas colaboraciones escritas[3]  sobre la utilización, por primera vez en España, del término ASC, más o menos a principios de los años 60, a través de las Mujeres de Acción Católica, más en concreto por los Centros de Formación Familiar y Social, que derivaron posteriormente en los Centros de Promoción de la Mujer y de Cultura Popular. Esta aportación de María Salas abría una línea de investigación, que aún hoy, no se ha abordado con determinación para, además, confirmar su plena validez.

De todas formas, la incorporación del término de ASC se habría producido, formalmente, a través de la UNESCO, ya que la iniciativa de constitución de los Centros de Formación Familiar y Social deriva de un programa de la UNESCO y de la Unión Mundial de Organizaciones Católicas Femeninas (UMOCF), después de la II Guerra Mundial, que con el lema “hambre de pan y de cultura” se activó de forma diversa en distintos países para la promoción de la mujer[4].

Por nuestra parte, queremos abrir una nueva vía de investigación sobre los inicios de la ASC en España, que no excluye la referida anteriormente, recuperando del olvido histórico un encuentro europeo sobre ASC, que tuvo lugar en España, en concreto en Aranjuez, en el año 1967, bajo los auspicios del Consejo de Europa y con el título “La Animación Sociocultural de la juventud en el medio rural”, organizado como un “stage”.

Si bien tuvo resonancias posteriores en algunos sectores muy específicos de las políticas institucionales de aquel momento en nuestro país, antes del advenimiento democrático, nunca más ha sido reseñado en ningún estudio e investigación sobre la ASC, según sepamos. Varias razones pueden justificar ese olvido: primera, que dicho encuentro se celebrara en el contexto del régimen franquista, con el consecuente cuestionamiento del mismo; segunda, su carácter tan específico orientado al ámbito de la promoción de la juventud rural y, por último, que el propio Consejo de Europa no hiciera referencia del mismo, como estudio precedente, en el denominado “Proyecto Animación Sociocultural”[5], que durante los años 1970-1976, se llevó a cabo desde el Consejo de Cooperación Cultural, bajo la dirección de J.A. Simpson y que, a su vez, marcó el camino a seguir por parte de España en sus políticas de ASC, recién estrenada la democracia y su incorporación al Consejo de Europa.

De todos modos, la recuperación de este encuentro como un hito histórico de la ASC en España, se debe, entre otros motivos de interés, a las peculiaridades del mismo en cuanto a su organización y desarrollo, así como a la significación de sus resultados. De entrada, ya de por sí, se convierte en el primer encuentro o reunión sobre ASC celebrado en España. También, en este evento tan singular, vamos a encontrar una de las primeras definiciones del concepto de ASC realizadas en España, si es que no es la primera definición, asumida institucionalmente por diversos estamentos.

Todas estas cuestiones las iremos desgranando en este trabajo, que presentaremos en dos entregas. En esta primera parte, haremos la crónica sobre la organización y desarrollo del encuentro, daremos cuenta de sus resultados y destacaremos la relevancia de algunos de los participantes. En una segunda parte, expondremos la repercusión, en diversos ámbitos, del concepto de ASC elaborado en dicho encuentro, ofreceremos un estudio comparado con otros conceptos coetáneos sobre ASC y, por último, analizaremos su vigencia a día de hoy.   

DESARROLLO DEL STAGE EUROPEO DE ARANJUEZ

Para conocer, de forma fidedigna, el desarrollo del “stage” contamos con dos valiosas fuentes de consulta: la primera de ellas, corresponde al informe final (rapport) del encuentro, depositado en los Archivos del Consejo de Europa, en sus respectivas versiones en inglés y francés, como idiomas oficiales[6].

La segunda fuente de información, se refiere a la crónica que sobre el stage queda recogida en la Revista del Instituto de la Juventud, correspondiente al número 15 y publicada en febrero de 1968[7], sin autoría, pero que muy bien podemos atribuir a Carlos Granados Garín, director del Gabinete de Actividades del Tiempo Libre del Instituto de la Juventud, en aquellas fechas. Esta atribución se fundamenta en dos razones de peso: por un lado, su función también de director en la organización del stage y, por otra parte, su participación en la nómina del Consejo de Redacción de la propia revista. Podemos anticipar, que Carlos Granados se convirtió en uno de los primeros divulgadores de la ASC en España, si acaso no fuera el primero.

Como hemos mencionado con anterioridad, el stage se organizó bajo los auspicios del Consejo de Europa[8], a través del Comité de la Educación Extraescolar, uno de los tres comités permanentes creados en el seno del Consejo de Cooperación Cultural. El Comité de la Educación Extraescolar asumía competencias en los ámbitos de juventud, educación física y educación de adultos, respectivamente. Posteriormente, en 1970, este Comité verá completado su título por los términos: “y del desarrollo cultural”. Los otros dos comités permanentes eran los siguientes: Comité de la Enseñanza Superior y de la Investigación y el Comité de la Enseñanza General y Técnica.

Su organización y desarrollo fue encomendada a España, que se había ofrecido a asumir su realización[9]. Esta cuestión tiene cierta enjundia, ya que España no era aún miembro de pleno derecho del Consejo de Europa, lo fue a partir de 1978, en plena transición democrática, aunque sí que había suscrito el Convenio Cultural Europeo en el año 1957, carta europea que comprometía a los países signatarios a adoptar medidas de salvaguarda del patrimonio cultural  común y a emprender acciones para el desarrollo cultural.

La cronología de preparación del stage también tiene una cierta relevancia, ya que podemos apreciar el interés que había cobrado la ASC en el contexto europeo y su alcance. Según las fuentes de consulta, la decisión sobre el encuentro se tomó en 1965, es decir, ya dos años antes, en una de las sesiones del Comité de la Educación Extraescolar, enfocándose la problemática de la juventud rural desde el concepto de ASC, con la convocatoria de un encuentro europeo en el que participaran delegaciones de diversos países, fuera en calidad de expertos gubernamentales, o bien, como representantes o delegados de organizaciones no gubernamentales, que finalmente fue de 11 países y con un total de 30 participantes.

En cuanto a las fechas y el lugar de celebración, el stage transcurrió durante una semana completa, del 21 al 28 de septiembre de 1967 en Aranjuez (Madrid), utilizándose las instalaciones de la Escuela Nacional de Orientación Rural, regentada por la Sección Femenina[10]

El stage, en cuanto a su desarrollo, se estructuró, por un lado, en sesiones plenarias con exposiciones y mesas redondas y, por otro lado en grupos de trabajo o de estudio de carácter temático, constituyéndose en total siete grupos (ver cuadro 1).

Estas actividades se compaginaron con una serie de visitas realizadas por la provincia de Toledo, para conocer “in situ” algunas experiencias concretas, entre otras las siguientes: agencias de desarrollo agrícola, cátedras ambulantes y colegios menores[11].

El programa de trabajo seguido en el stage  fue el siguiente, estructurado en cuatro fases:

-      Primera fase (21-23 de septiembre). Entre los días 21 al 23 de septiembre se pusieron en funcionamiento tres grupos de estudio (A, B y C), con el fin de analizar las necesidades específicas de los jóvenes, según fuera el contexto regional delimitado: el grupo A para regiones esencialmente agrícolas, el grupo B para regiones agrícolas semi-industrializadas y el grupo C para regiones agrícolas muy industrializadas. Los resultados obtenidos, al ser muy generales, se tomaron como punto de partida para tenerlos en cuenta en el trabajo posterior que efectuaran los siguientes grupos que se iban a constituir en el transcurso del encuentro.

-      Segunda fase (24-25 de septiembre). En la sesión vespertina del día 24 de septiembre, se constituyeron tres nuevos grupos de estudio (D, E y F), a la conclusión de una mesa redonda sobre los principios de la ASC, para analizar el concepto y objetivos de la ASC. El trabajo de cada uno de los grupos se presentó en un único documento, a modo de síntesis, en donde se recogió la definición del concepto de ASC, sus funciones y objetivos, siempre orientados hacia la juventud del medio rural, pero con un valor de alcance más amplio, es decir, en una perspectiva de educación permanente y desarrollo cultural, tal como se recoge en el “rapport” o informe del stage. Como complemento a este documento conjunto, se presentó un informe de uno de los grupos de trabajo, el correspondiente al grupo F, referido, primordialmente, a los movimientos de juventud, una cuestión de interés y de debate en aquellos años.

-      Tercera fase (26-27 de septiembre). En esta fase se constituyeron dos nuevos grupos de trabajo. Por un lado, el denominado grupo G que abordó la siguiente temática: “Metodología de la animación y formación de dirigentes”. Por otro lado, el denominado grupo H, que orientó su trabajo al siguiente tema: “Infraestructuras de la Animación. En ambos grupos, se presentan propuestas muy sugerentes, recogidas en los documentos respectivos, tales como la necesidad de animadores bien formados, la definición de un estatuto de animadores profesionales, la creación de centros socioculturales o la determinación de los papeles recíprocos del Estado y de las asociaciones voluntarias en todas estas cuestiones.

-      Cuarta fase (28 de septiembre). Como epílogo del encuentro, el día 28 de septiembre, tuvo lugar la última sesión plenaria, con la aprobación unánime de las conclusiones generales del mismo y de las propuestas para estrechar los lazos de colaboración dentro del marco europeo. 

En consecuencia, todo el proceso que se siguió durante el desarrollo del stage, culmina con la adopción, por parte de todos los participantes, de las conclusiones y recomendaciones elaboradas para someterlas, posteriormente, a la consideración del Consejo de Europa, con el propósito de que fueran apoyadas por los Estados miembros y por los que se adhirieron a la Convención Cultural Europea y, por tanto, que se hicieran efectivas.

DESARROLLO DEL STAGE

Aranjuez, 21 – 28 de septiembre de 1967

CALENDARIO Y ORGANIZACIÓN

21-23 de septiembre

24-25 de septiembre

26-27 de septiembre

28 de septiembre

Grupos

A-B-C

D-E-F

G-H

Sesión plenaria

Objeto de Estudio

Necesidades específicas de los jóvenes rurales

Naturaleza y objetivos de la Animación Sociocultural

Metodología de la animación y formación de dirigentes/ Infraestructuras de la animación

Conclusiones del stage y posibilidades de colaboración europea

Resultados

Análisis de la realidad según contexto regional: regiones agrícolas, regiones semi-industrializadas y regiones muy industrializadas

 

Definición del concepto de ASC

Métodos de ASC, tipologías y formación de animadores / Principios de una política de instalaciones y material y tipos de instalaciones

Principales objetivos de la ASC de los jóvenes en el medio rural, en lo referente a los animadores, en lo referente a los equipos y estructuras concertadas

Cuadro 1

RESULTADOS DEL ENCUENTRO

Del análisis del informe final del stage se deduce el gran esfuerzo volcado por parte de todos los participantes y su implicación a través de los grupos de trabajo, con el propósito de dar cumplida respuesta y de forma convincente a los planteamientos iniciales que suscitaron este encuentro. Dando por supuesto, la dificultad de romper las barreras culturales por parte de los participantes, debemos valorar en su justa medida los resultados obtenidos.

Siguiendo el informe, cabe recordar que los principales puntos objeto de debate, fueron los siguientes:

a)       Estudio de las necesidades específicas de los jóvenes en el medio rural de hoy y de mañana.

b)       Principios básicos de la Animación Sociocultural.

c)       Metodología de la animación.

d)       Formación de los animadores.

e)       Infraestructuras de la animación.

Una de las mejores contribuciones de dicho encuentro fue, sin ninguna duda, la elaboración de una definición conjunta sobre el concepto de ASC, seguramente la primera definición que fue difundida en España, como señalábamos con anterioridad. Esa definición queda recogida en el informe final, dentro del apartado de conclusiones.

El concepto de ASC fue definido de la siguiente manera:

Se entiende por animación el proceso deliberado y constante destinado a estimular y motivar a las personas o grupos a que se auto-desarrollen, movilizando todas sus facultades, respetando su libertad y favoreciendo su espíritu de iniciativa.

De esta definición se desprende una visión de la ASC como una estrategia de intervención que promueva procesos de participación y favorezca, en última instancia, la autonomía personal y colectiva. En la segunda parte del estudio, ya tendremos ocasión de realizar un análisis comparativo con otras definiciones o conceptos sobre ASC que aparecieron en aquella su primera etapa.

Desde ese planteamiento, a continuación de la definición, en el informe se señala que la ASC puede considerarse como un aspecto esencial de la educación y queda inscrita en el contexto de la educación permanente.

Y a partir de este concepto, se estructura, de forma correlativa, el armazón discursivo de la ASC, con la asignación de funciones respecto de las personas, la formulación de objetivos vinculados a los cambios sociales y, por último, se consolida a partir de unos principios metodológicos que estimulen a la acción y a la autorrealización.

Por tanto, en consonancia con el concepto de ASC elaborado por los participantes del stage, se le asignan las siguientes funciones:

La ASC consiste en ayudar a las personas a:

ü     Comprenderse a sí mismas y a dominar los problemas que conciernen a los diversos aspectos de su vida: profesión, ciudad, familia, tiempo libre, etc.

ü     Comprender la sociedad en la que viven, participar en ella y actuar desde el nivel local hasta el internacional.

ü     Afrontar los cambios del mundo, debidos fundamentalmente al progreso científico y técnico, lo que les obliga a repensar los valores espirituales y morales en que se basan sus actitudes y acción, a abrirse a los descubrimientos científicos y a las diversas formas de expresión artística, para actuar en este mundo con voluntad de mejorarlo, lo que supone que habrán asumido sus responsabilidades y adquieren las competencias necesarias.

 

En consecuencia, las funciones asignadas requieren desde la ASC una visión dinámica de la realidad social y cultural, en unos tiempos de transformaciones en todas las vertientes de la sociedad.

A continuación, de forma prioritaria, se formulan los siguientes objetivos:

-        Frente a las exigencias de la economía moderna, desarrollar en los jóvenes rurales actitudes conscientes y dinámicas en cuanto a la elección y el ejercicio de su profesión.

-        Ayudarles a integrarse en las comunidades más amplias de una sociedad abierta y a participar en su desarrollo.

-        Suscitar intereses nuevos, abrir sus horizontes para permitirles integrarse en la vida moderna.

-        Inducirles a repensar los valores culturales, sociales, espirituales y morales en un medio hasta ahora particularmente tradicional.

-        Promover tanto el espíritu comunitario como la “autonomización” de los jóvenes rurales, favorecer su sentido crítico y su espíritu de iniciativa para afrontar las fuerzas tradicionales del medio que frenan su desarrollo.

 

Con la formulación de estos objetivos, no se deja de insistir en un planteamiento dinámico y abierto de la ASC, que ya venía reflejado en la asignación de funciones. En aquellos años se percibía ya un horizonte de grandes cambios, en el contexto de la modernidad, que exigía una capacidad de adaptación y movilidad.

Todo ello, a su vez, sustentado en unos principios metodológicos:

ü       Desarrollar una actitud de curiosidad activa, de participación y de toma de responsabilidades.

ü       Facilitar lo más posible los trabajos de club, talleres y, en general, de los grupos más diversos, para que la individualización de las acciones atienda las necesidades de cada uno.

ü       Partir fundamentalmente de los centros de interés de los jóvenes, favoreciendo su libertad de elección y el desarrollo armonioso y equilibrado de su personalidad.

ü       Permitir a los grupos autodeterminarse y dirigirse por ellos mismos.

 

En definitiva, bien podemos corroborar que en aquel encuentro europeo se estructuró todo un discurso alrededor del concepto de ASC, bien fundamentado y con una visión de apertura y progreso, que en algunos de sus enunciados chocaría con las ideas imperantes en nuestro país, aquellas emanadas desde las instancias oficiales del régimen.

Y, sin embargo, es un poco doloroso que toda aquella labor tan fructífera no hubiera podido traspasar las fronteras del tiempo y, con ello, se perdiera una gran oportunidad para sentar las bases de la ASC en España, durante un período complicado de nuestra historia, pero en los que ya se atisbaba los cambios políticos y sociales que se iban a acometer en años venideros.

LOS PARTICIPANTES EN EL STAGE

Un aspecto de interés, para calibrar la importancia del encuentro, es conocer los datos sobre los participantes en el mismo. El stage celebrado en Aranjuez contó con una selecta participación de delegaciones de diversos países europeos, de representantes de organismos internacionales y, además, de observadores de instituciones diversas.

Toda esta información, tan valiosa, la hemos podido recabar del informe final del encuentro donde constan datos[12] sobre las delegaciones y los participantes, respectivamente. Según dicho informe, el grupo de participantes, enviados por los diferentes países y organismos, estaba compuesto por expertos en ASC, dirigentes de movimientos de juventud rural y expertos gubernamentales (ver cuadro 2).

Como se ha indicado con anterioridad, fueron un total de once los países europeos representados en el stage, unos integrantes del Consejo de Europa y otros no. A continuación se relacionan las delegaciones por países: Bélgica, República Federal de Alemania, Grecia, Francia, Santa Sede, Islandia, Italia, Holanda, España, Turquía y Gran Bretaña. Como se puede observar, la representación es muy diversa, tanto de países atlánticos como de países mediterráneos, de mayor o menor peso demográfico y político en el concierto europeo. También hay que constatar la presencia de países que, a su vez, formaban parte de lo que en aquel entonces se denominaba el Mercado Común.

De los organismos internacionales, en calidad de observadores, hubo delegaciones de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) y del propio Consejo de Europa, a través de la División de la Educación Extraescolar y de la Juventud. Además, también en calidad de observadores, participaron diversos representantes institucionales.

En total, el número de participantes en el stage fue de treinta, tal como se ha señalado también. De los participantes, vamos a destacar a tres de ellos, por su especial relevancia en sus ámbitos de actuación y, en algún caso, por su contribución a la difusión de la ASC.

En primer lugar, tenemos que destacar la gran figura de Paul Harvois[13], participante en el encuentro en calidad de observador y como representante de la Federación Francesa de las Casas de Juventud y Cultura[14], uno de los movimientos de la vida asociativa francesa más influyentes en el campo de la ASC a principios de los años sesenta. Para la historia de la ASC, Paul Harvois  se ha convertido en un referente de la etapa de implantación y difusión de la ASC en Francia[15]. En aquel entonces, como alto funcionario, ocupaba el cargo de encargado de inspección en el Ministerio de Agricultura francés. Gran impulsor de la ASC en el ámbito rural, una de sus mayores contribuciones es la organización, a través del Grupo de Investigación y Educación para la Promoción (GREP), de las “universidades agronómicas de primavera”, en las que se divulgaban los objetivos y contenidos del desarrollo cultural en el espacio rural. También fue colaborador con la asociación “Peuple et Culture”, uno de los movimientos pedagógicos y socioculturales más importantes de Francia.

En segundo lugar, cabe destacar la presencia de Mossèn Joan Batlles[16], participante en el stage como delegado de la Santa Sede, por sus responsabilidades pastorales en los movimientos católicos rurales, sea en la Juventud Agrícola Rural Católica (JARC) o en el Movimiento Familiar Rural en aquel momento. Más allá del ámbito eclesial, en donde tiene un gran prestigio, Mossèn Joan Batlles es una figura también muy considerada en los sectores de la cultura catalana, por su trayectoria intelectual, su mentalidad abierta y su compromiso con la cultura, que en los años del franquismo le supuso vigilancia y persecución.

En tercer lugar, nos tenemos que referir, nuevamente, a Carlos Granados, que en el stage ostentaba la dirección del mismo. Como hemos dicho, formaba parte del Instituto de la Juventud, detentando el cargo de director del Gabinete de Actividades de Tiempo Libre. A través de los escritos de Carlos Granados hemos tenido oportunidad de saber de la realización de este stage europeo sobre ASC, celebrado en Aranjuez y conocer con más detalle su desarrollo y también sus resultados. Asimismo, Carlos Granados se convirtió en uno de los primeros difusores del concepto de ASC en España, a través de sus artículos y documentos, recogiendo el concepto de ASC elaborado en el stage de Aranjuez. Como comprobaremos en la segunda parte de este estudio, este concepto de ASC se extendió a diversos ámbitos: en el ámbito de las políticas de juventud (1967-1969), en los cursos de capacitación en actividades de Tiempo Libre para alumnos de magisterio (1968), y, propiamente, en el ámbito de la promoción  de la juventud rural (1973).

Hasta aquí esta primera parte del estudio sobre los inicios de la ASC en España. En la segunda parte, como ya hemos anticipado, haremos una labor exploratoria sobre la difusión del concepto de ASC elaborado en el stage de Aranjuez, abordaremos un estudio comparado con otros conceptos coetáneos sobre ASC y, por último, analizaremos su vigencia actual. Finalmente, se incluirán todas las referencias bibliográficas y documentales consultadas para la elaboración de este estudio histórico.

PARTICIPANTES EN EL STAGE

DELEGACIONES POR PAÍSES Y OBSERVADORES INSTITUCIONALES

NÚMERO DE REPRESENTANTES

Bélgica

2

República Federal de Alemania

2

Grecia

1

Francia

3

Santa Sede

2

Islandia

1

Italia

2

Holanda

2

España

1

Turquía

1

Gran Bretaña

3

F.A.O.

1

Otros observadores

5

Consejo de Europa

1

Dirección del Stage

3

TOTAL:

30

Cuadro 2


 

[1] Véanse, entre otros, HERNÁNDEZ, A. (1987): Escritos sobre Promoción Sociocultural, Diputación de Valladolid; PUIG, T. (1988): “Històries de l’Animació Sòcio-cultural a Catalunya”, en Revista Educar, 13, pp. 105-116; VICHÉ, M. (1989): Intervención Sociocultural, Grup Dissabte, Valencia; VENTOSA, V. J. (1989): “La ASC en el Consejo de Europa (una estrategia para la democracia)”, en VARIOS, Procesos Socioculturales y Participación, pp. 57-103, Popular, Madrid; FROUFE, S. y SÁNCHEZ, Mª. A. (1990): Animación Sociocultural: nuevos enfoques, Amaru, Salamanca; SENENT, J. M. (1991): “El sendero de la Animación Sociocultural (recorrido histórico por siglo y medio de la Educación en el Tiempo Libre)”, en Revista Edetania (Estudios y propuestas de Educación), 4, pp. 35-48; VENTOSA, V.J. (1993): Fuentes de la Animación Sociocultural en Europa, Popular. Madrid.; DE MIGUEL, S. (1995): Perfil del Animador Sociocultural, Narcea, Madrid; HERNÁNDEZ, J.M. (1997): “Antecedentes y desarrollo histórico de la animación sociocultural en España”, en VARIOS, Animación Sociocultural: Teorías, programas y ámbitos, pp. 61-80, Ariel, Barcelona; MARTINELL, A. (1997): “Algunos antecedentes históricos de la formación de Gestores Culturales en España”, Interarts, Barcelona (edición electrónica); VICHÉ (1999): Una Pedagogía de la Cultura: La Animación sociocultural, Certeza, Zaragoza; ÚCAR, X. (2002): “Medio siglo de Animación Sociocultural en España: balance y perspectivas”, en OEI-Revista Iberoamericana de Educación (edición electrónica); CATALÁ, R. (2003): “La ASC como sistema de formación: una perspectiva histórica (1976-2000), en VARIOS, Educación Social: viejos usos y nuevos retos, pp. 173-227.

[2] Véanse, entre otros: VARIOS (1988): La Animación Sociocultural, Oikos-tau, Barcelona; BESNARD, P. (1990): El Animador Sociocultural, Grup Dissabte, Valencia; MOULINIER, P. (2004): Guide des sources archivistiques de l’histoire de l’action culturelle dans les villes nouvelles. Ministère de la Culture; POUJOL, G. y SIMONOT, M. (2001) : « Militants, animateurs et professionnels: le débat socioculturel-culturel », en VARIOS : Les Associations dans la vie et la politique culturelle, pp. 89-105, Ministère de la Culture ; LEBON, F. (2007): Un group professionell en évolution? Les animateurs socioculturels et des loisirs, (rapport pour l’INJEP).

[3] Véanse SALAS, M. (1984): “La mujer en los movimientos de Animación Sociocultural”, en Revista de Análisis e Investigaciones Culturales (AIC), 21, pp. 35-38 y SALAS, M. (1988): “Animación sociocultural: Modelos de intervención”, en Revista de Documentación Social, 70, pp.194-195. Véase también ÚCAR, (2002), op. cit.

[4] Ver AMIGOT, P. (2005): Relaciones de poder, espacio subjetivo y prácticas de libertad: análisis genealógico de un proceso de transformación de género (tesis doctoral), Universitat Autònoma de Barcelona, pp. 289 y ss.

[5] VARIOS (1980): Animación Sociocultural, Ministerio de Cultura; VENTOSA, V. J. (1989), op. cit. y VENTOSA, V.J. (1993), op. cit. Uno de los informes del “Proyecto Animación Sociocultural” puede ser consultado en la web del Consejo de Europa, CCC/DC (74) 33, GROSJEAN, E. y INGBERG, H: “Implications d’une politique d’animation socio-culturelle”  

WebCat Archives: http://lms.coe.int/uhtbin/cgisirsi/x/SIRSI/0/57/49?user_id=arch_fr&password=6066

[6] CONSEJO DE EUROPA: EES (67) Stage 40, 9.

WebCat Archives: http://lms.coe.int/uhtbin/cgisirsi/x/SIRSI/0/57/49?user_id=arch_fr&password=6066 

[7]  (1968): “La Animación Socio-cultural de la juventud en el medio rural”, en Revista del Instituto de la Juventud, 15, pp. 151-167.

[8] DUCLOS, P. (1964): Le Conseil de l’Europe. P.U.F., Paris ; GROSJEAN, (1998) : 40 ans de coopération culturelle européenne (1954-1994). Conseil de l’Europe. Editado también en inglés.

Edición electrónica : http://www.coe.int/T/F/Coopération_culturelle/Commun/40CCfr.asp#TopOfPage

[9] En España se habían realizado, con anterioridad, algunos stages del Consejo de Europa, a saber: “El estudio de la civilización del país cuya lengua se enseña” (1965, abril) y “La actitud humanista en la enseñanza secundaria para la Europa de mañana” (1967, abril). Información consultada en el BOE.

[10] Ver en LINDO, J. L. (2000): “Sección Femenina en Aranjuez”, en La Ribera y su Comarca,  35, pp. 24-25. Ver también la investigación de Marías, S. (2006): La Secció Femenina en el medio rural: auxilio material, formación de la mujer y control social, que incluye información sobre las cátedras ambulantes.

Edición electrónica: http://www.cihde.org/pdf/La_seccion_femenina_en_el_medio_rural.pdf 

[11] (1973): “Animación socio-cultural en la provincia de Toledo”, en Revista del Instituto de la Juventud, 46, pp. 209-230. En este artículo se hace referencia al “stage”. Una zona visitada es el pueblo de Mora de Toledo. Entre otras estructuras, se describen los teleclubs, los hogares juveniles y las cátedras ambulantes.

Sobre los teleclubs, ver en Maíllo, A. (1967): Cultura y Educación Popular. Editoria Nacional, Madrid, pp. 302 y ss. En esta obra, editada el mismo año del stage, se incorporan los términos de Animación Cultural y Animador Cultural, en este último caso, como función asignada a la del Monitor de teleclub.

[12] Ver Annexo A “Lista de los participantes” del informe en el documento EES (67) Stage 40, 9, op. cit. Relación de participantes por países, observadores, dirección del stage y delegación del Consejo de Europa, con la consignación de su ocupación profesional o cargo, según cada caso, y direcciones. 

 

[13] BOULET, M. (2001): “Paul Harvois, un homme debout”, en PARLONS-EN, 112, edición electrónica: http://www.old.chlorofil.fr/parlons/no_112/paulharvois.pdf

[14] 1000 Casas de Juventud y Cultura en 1967. Ver este dato en LE VEUGLE, J. (1968). Initiation à l’Education Permanante, Privat, Toulouse, p.182. En 1958, el número era de 180 y en 1965 de 600. En esta publicación también se cita a Paul Harvois, (ver capítulo VI), en el apartado sobre la promoción social en el medio rural, extractando algunas de sus reflexiones realizadas en Études et documents pour l’action: “Education populaire et monde rural” (Numéro de “Positions”, 10 avril 1967, nº 124), unos meses antes del stage de Aranjuez. Entre otras reflexiones, cabe destacar: « L’homme rural est un tout: on ne peut séparer ses fontions professionnelles de ses loisirs, de son activité de citoyen, de sa vie familiale » y « Les objectifs sont de former des êtres autonomes, communautaires et equilibrés ». Reflexiones muy en consonancia con las recogidas en el informe del stage de Aranjuez respecto de la ASC. 

[15] Ver en VARIOS (1964): L'animation culturelle, Les Editions ouvrières, Paris. Una de las primeras publicaciones editadas en Francia sobre el tema, que contiene entrevistas, entre otros, a Paul Harvois,.

[16] Gomis, J. (2006): “El diminut gegant Joan Batlles”, en Revista Foc Nou, 388-389, edición electrónica: http://www.focnou.com/newHTML/html/html/default.asp?area=articulo&revista=101&articulo=288

 

 

COMO CITAR ESTE ARTÍCULO:

Catalá Gorgues, R.; (2008); Los inicios de la ASC en España; 1ª parte;  en http:quadernsanimacio.net; nº 7; enero de 2008; ISNN 1698-4044